Soldadura de bolsas médicas
Preguntas frecuentes sobre la soldadura de bolsas médicas
¿Cuáles son las distintas categorías de bolsas médicas flexibles?
Las bolsas médicas flexibles pueden clasificarse según su tipo de uso o su método de utilización.
La primera categoría se refiere a las bolsas de transfusión sanguínea, que están diseñadas para contener productos sanguíneos: plaquetas, plasma, crioprecipitado, sangre total, etc. Maleable y estéril, este tipo de recipiente de borde redondeado impide la coagulación del producto sanguíneo contenido.
La segunda categoría de recipientes muy utilizados por los profesionales sanitarios son las bolsas de soluciones (cloruro, dextrosa, glucosa, etc.), que se utilizan esencialmente para infundir cloruro sódico o glucosa. El objetivo es proporcionar diversos nutrientes por vía intravenosa, sobre todo en casos de deshidratación extracelular.
La tercera categoría de recipientes son las bolsas de hemodiálisis, que contienen dialisato. Esta solución salina a base de bicarbonato sódico se utiliza para limpiar la sangre de las personas que padecen insuficiencia renal mediante diálisis peritoneal. Estas bolsas médicas son fáciles de manejar, ya que hay que cambiarlas cada 5 o 10 minutos.
La cuarta categoría de recipientes son las bolsas de drenaje, que se utilizan para recoger los productos de desecho del cuerpo humano (sangre, orina, heces, etc.). Las bolsas de ostomía las utilizan los pacientes con problemas del tubo digestivo.
Por último, la categoría muy específica de bolsas médicas con compartimentos permite infundir a los pacientes varias soluciones sin que se mezclen.
¿Qué materiales se utilizan para fabricar bolsas médicas?
Al requerir el uso de materiales caracterizados por su flexibilidad y plasticidad, las bolsas médicas se fabrican con termoplásticos.
El cloruro de polivinilo es el material más utilizado por su versatilidad y sensibilidad. No es sensible a los diversos líquidos utilizados en el sector médico, lo que lo hace ideal para la fabricación de bolsas de sangre.
Las bolsas médicas también pueden fabricarse con polipropileno, aunque es menos práctico que el cloruro de polivinilo debido a su mayor rigidez. Utilizado para ciertos dispositivos específicos, el PP es resistente al calor y no tóxico, y puede esterilizarse y ensamblarse fácilmente mediante soldadura de alta frecuencia.
Por último, el etilvinilacetato está ganando popularidad en el sector médico como plástico utilizado en la fabricación de bolsas médicas. Esto se debe tanto a su elasticidad como a su alto nivel de transparencia.
¿Cómo se montan las bolsas médicas sin costuras?
Las bolsas médicas deben cerrarse herméticamente para evitar un doble problema: la pérdida de sustancia o los riesgos de contaminación que provocarían la desreferenciación del contenido. La ausencia de costuras reduce en gran medida estos riesgos y facilita su uso y cierre en un entorno estéril.
La soldadura de bolsas es un método de fabricación que permite ensamblar piezas termoplásticas sin utilizar costuras. La tecnología de alta frecuencia aplicada por las soldadoras permite ensamblar bolsas médicas cumpliendo las normas reglamentarias vigentes y las especificaciones más precisas.
¿Qué tecnologías se utilizan en las soldadoras de bolsas?
Los bolsillos de soldadura requieren el uso de tecnologías que permitan ensamblar termoplásticos que cumplan expresamente las normas sanitarias y médicas más exigentes. Estas técnicas, que se basan en la vibración de las moléculas en las zonas de contacto de los elementos termoplásticos a unir, producen soldaduras regulares, rectas, lisas y muy resistentes.
Las prensas de soldadura para bolsas médicas y bolsas sanitarias se basan en el uso de campos electromagnéticos producidos mediante un sonotrodo para la soldadura por ultrasonidos, mediante un electrodo de latón y una canica para la soldadura por HF.